El Reino de los cielos estaba muy, muy cerca

Un día pasaba Jesús junto al lago de Galilea, y se encontró con Pedro y Andrés, y les invitó a que se fuesen con él.

Ellos dejaron de pescar, pues eran pescadores, y le siguieron. Jesús entonces comenzó a predicar a la gente que se convirtiese, pues el Reino de los cielos estaba muy, muy cerca.

Así pues, al igual que los apóstoles dejemos un poco de nuestro tiempo y vallamos al encuentro con quien más nos necesita que así sea.

 

Pbro. Carlos Mendoza González